¿Agencia, tu sobrino o hacerla tú con IA? Las tres opciones reales en México

En México hay tres formas de hacer la página de tu negocio: la agencia (pago inicial más mensualidad), el conocido que sabe de compus (gratis, pero se va), o hacerla tú con inteligencia artificial (más barata y rápida de cambiar).

Pediste tres cotizaciones para la página de tu negocio y te llegaron tres respuestas que no se parecen en nada. Una agencia te pide un anticipo y una mensualidad. Otra te manda un paquete que incluye cosas que no entendiste. Y tu sobrino, el que sabe de compus, te dijo que él te la hace gratis el fin de semana.

Los tres números están bien. Lo que pasa es que no estás comparando lo mismo.

Casi todo lo que encuentras en internet compara Wix contra Squarespace contra WordPress. Eso está escrito para otro país. En México, cuando un negocio chico decide poner su página, casi siempre está escogiendo entre estas tres: la agencia, el conocido, o sentarte tú a hacerla con inteligencia artificial. Vamos una por una, con lo bueno y lo malo de cada quien.

¿Cuánto cobra una agencia por hacer una página web?

Una agencia chica o un freelance formal te cobra dos cosas: un pago inicial (por lo general varios miles de pesos) y, casi siempre, una mensualidad de “mantenimiento y hosting”. Esa mensualidad es la parte que la gente no ve venir: sigue corriendo el año que viene, aunque tu página no cambie ni una coma.

Qué sí te dan, y es real: te quitan el trabajo de encima. Alguien más escribe los textos, acomoda las fotos, conecta el dominio y responde el teléfono cuando algo se cae. Si de plano no te vas a sentar a hacerlo, esto vale lo que cuesta. No es tontería pagar por no hacer algo.

Dónde duele: en los cambios. Subiste el precio de tres platillos y ahora tienes que mandar un correo, esperar, revisar que lo hayan puesto bien, y a veces pagar el cambio si ya te pasaste de los que venían incluidos. Lo que en tu cabeza tarda dos minutos, en la práctica tarda tres días. He visto páginas de restaurante con los precios del año pasado, no porque al dueño no le importe, sino porque pedir el cambio da más flojera que el problema que resuelve.

¿Le pido a mi sobrino que me haga la página web gratis?

Sí puedes, y muchas veces te va a quedar bien: sale gratis o casi, y la gente joven tiene buen ojo y le mueve rápido.

El problema no es la calidad. El problema es que se va. Se titula, consigue chamba en Monterrey, se le junta el trabajo, y deja de contestar. No porque sea mala persona — es que tu página nunca fue su prioridad. Un año después necesitas cambiar el horario y no sabes ni dónde está hospedada.

Y hay una parte que casi siempre sale mal: el dominio queda a su nombre, con su correo y su tarjeta. El día que lo necesites recuperar, vas a depender de que te conteste el WhatsApp. Si vas por este camino, haz una sola cosa: compra tú el dominio, con tu correo y tu tarjeta, y que él lo conecte. Es la diferencia entre prestarle las llaves y regalarle la casa.

¿Cómo hacer una página web con inteligencia artificial?

Hoy puedes describir tu negocio con tus palabras y que la página salga armada, publicada y con su link — sin escoger plantilla ni arrastrar bloques. Es la opción que cambió hace poco, y por eso mucha gente todavía no la considera.

Es escribir algo como “una página para mi cafetería con el menú, fotos de los pasteles, la dirección con mapa y un botón de WhatsApp para pedidos” y ver el sitio aparecer. Si algo no te late, lo dices: “el botón de WhatsApp que se vea desde arriba”, “quita la sección de equipo, somos dos”.

Qué cuesta: el dominio (unos cuantos cientos de pesos al año, y ése es tuyo pase lo que pase) más el plan de la herramienta. Sale bastante menos que el anticipo de una agencia, y no traes una mensualidad de mantenimiento por una página que no estás cambiando.

Cuánto tarda: la primera versión, una tarde. Y ésta es la parte que de verdad importa: el cambio número treinta también tarda dos minutos. No hay correo, no hay esperar, no hay “eso ya es un extra”.

Qué sí tienes que poner tú: las fotos y los datos reales. La IA te arma la estructura, escribe los textos y lo deja bonito, pero no sabe cuánto cuesta tu corte de cabello ni a qué hora cierras el domingo. Si le das datos vagos, te va a rellenar con frases genéricas y se va a notar. Diez minutos juntando precios y horarios antes de empezar cambian por completo el resultado.

¿Agencia, conocido o IA: cuál me conviene?

Depende de cuántas veces vas a querer cambiar algo en el primer año — ésa es la pregunta que decide todo.

Si la respuesta es “una o dos” y traes el dinero, la agencia está bien y te ahorras el rato. Si la respuesta es “cada quincena” — porque cambias menú, precios, promociones o clases —, la agencia es el peor de los tres negocios, no por cara, sino porque cada cambio pasa por otra persona.

La agencia sí conviene cuando lo que necesitas no es una página, es un sistema: inventario grande con cientos de productos, cobro en línea con reglas raras, conectar tu punto de venta, algo hecho a la medida. Ahí la IA te deja a medio camino y vas a terminar contratando de todos modos.

Hacerla tú con inteligencia artificial conviene cuando lo que quieres es lo que quiere la mayoría de los negocios: que te encuentren en Google, que vean tus precios y tus fotos, que sepan dónde estás y a qué hora abres, y que te escriban por WhatsApp. Eso es el 90% de los casos, y hoy no requiere que contrates a nadie.

Tu sobrino conviene si es tu sobrino y quieres darle chamba. Nomás compra tú el dominio.

Antes de decidir

Si nunca has visto cómo se ve el tercer camino, pruébalo antes de firmar nada. Describe tu negocio en Proyecta — el giro, qué vendes, tus horarios, si quieres botón de WhatsApp — y mira qué sale. Te vas a tardar menos que en juntar las tres cotizaciones, y vas a tener con qué comparar cuando la agencia te mande su propuesta.

Al final la mejor de las tres es la que sí vas a mantener actualizada. Una página con los precios de hace dos años le hace más daño a tu negocio que no tener página. Escoge pensando en el cambio número treinta, no en el primero.

Cuando quieras verlo, entra a proyecta.dev, descríbelo y publícalo.