Cómo compartir tu página por WhatsApp (y que no llegue como un renglón azul)
Al compartir el link de tu página por WhatsApp, la app arma una tarjeta con título, descripción e imagen — datos guardados en tu sitio, no su contenido. Sin imagen o con el título "Inicio", la tarjeta llega vacía.
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Paty hace pasteles por encargo en Veracruz. Le pidieron el link de su página para enseñárselo a una hermana que se casa en noviembre, lo mandó, y en el grupo de la familia apareció un renglón azul con letras chiquitas que decía Inicio. Nada más. Sin foto, sin nombre, sin pastel.
Nadie le picó. A los diez minutos la hermana escribió: “¿tienes fotos?” — y Paty terminó mandando ocho fotos por WhatsApp, una por una, que es exactamente el trabajo que la página venía a quitarle.
La página estaba bien. Lo que estaba mal era cómo se ve al compartir tu página por WhatsApp, que es un dato distinto y que casi nadie revisa.
¿Qué es la tarjetita que aparece al compartir tu página por WhatsApp?
Cuando pegas un link en WhatsApp, en Facebook o en un mensaje, la app no manda la página: manda una tarjetita con tres cosas.
- Un título (un renglón, en negritas).
- Una descripción (una o dos líneas, en gris).
- Una imagen.
Esos tres datos viven aparte del contenido de tu página. No son lo primero que se ve dentro del sitio; son un texto y una foto que tu página trae guardados justo para este momento. Por eso puedes tener una página preciosa y una tarjeta vacía: son dos cosas separadas.
Y aquí está lo importante: esa tarjeta es lo único que ve la gente antes de decidir si entra. Tu página no tiene una primera impresión — la tarjeta la tiene.
En México eso pesa más que en otros lados, porque tu link casi no viaja solo. Viaja reenviado: una clienta se lo pasa a su comadre, alguien lo pega en el grupo de la colonia, tu sobrino lo manda al chat del trabajo. Cada uno de esos reenvíos es una tarjeta.
¿Por qué mi link llega como un renglón azul en WhatsApp?
Son casi siempre tres razones, en este orden.
No hay imagen puesta. Es la más común, sobre todo si la página se hizo rápido. Sin imagen, WhatsApp no dibuja tarjeta: deja el link pelón. Un link pelón con una dirección larga se lee como link de cadena, de esos que nadie abre.
La imagen es el logo con fondo transparente. Este es el que más frustra porque sí pusiste algo. Un logo PNG sin fondo se ve perfecto en tu página blanca, y en la tarjeta de WhatsApp cae sobre un fondo oscuro: sale un cuadro negro con unas letras que no se leen. Se ve peor que no tener nada, porque lo que comunica es “esto está descompuesto”.
El título dice “Inicio”. O “Página principal”, o el nombre de la plantilla. Es el título que traía la página cuando se creó y que nadie cambió. Ese renglón es el que más trabaja de los tres y es el que se queda con lo que venía de fábrica.
¿Cómo reviso cómo se ve mi página al compartirla por WhatsApp?
La prueba es esta, y toma menos de un minuto: abre WhatsApp, entra al chat contigo misma (el que dice Mensajes contigo mismo), pega el link de tu página y espera dos segundos a que cargue la tarjeta.
Y ahora la parte que cuesta: no le piques. Quédate viendo la tarjeta como si no supieras qué hay del otro lado. Eso es literalmente lo que tiene enfrente tu clienta. Si la tarjeta no dice qué vendes ni de dónde eres, no importa lo que haya adentro.
Hazlo también en el celular de alguien más si puedes, o pídele a una amiga que te lo reenvíe. No para ver otra cosa — para verlo sin saber ya lo que dice.
¿Por qué WhatsApp no actualiza la tarjeta aunque ya cambié el título o la foto?
WhatsApp guarda la primera tarjeta que vio de tu link y la reutiliza un rato, aunque tú ya hayas cambiado el título o la foto — por eso vuelve a salir la tarjeta vieja. Este es el detalle que vuelve locas a las personas y casi nadie lo explica.
Arreglas el título, cambias la foto, vuelves a mandar el link… y llega la misma tarjeta fea de antes. No es que no se haya guardado tu cambio. Es que el que guarda la tarjeta no eres tú: WhatsApp se queda con la versión que vio la primera vez y la reusa un rato.
Dos formas de salir de ahí:
- Espera. Se actualiza sola con el tiempo.
- Manda el link con algo pegado al final, por ejemplo
tunegocio.com/?2. Para WhatsApp es una dirección que nunca había visto, así que va y trae la tarjeta nueva. La página abre igual.
Ojo con la conclusión equivocada: si te llega la vieja, no rehagas la página. Revisa con el truco del ?2 y vas a ver que tu cambio sí quedó.
¿Qué debo poner en el título, la descripción y la imagen?
El título lleva tu nombre, qué eres y tu ciudad; la descripción responde lo que la gente pregunta antes de escribirte; la imagen es una foto horizontal real de tu producto, nunca el logo. Esta es la parte que sí puedes dejar lista hoy.
El título — nombre + qué eres + ciudad. No “Inicio”, no nada más tu nombre. “Pastelería Paty — pasteles por encargo en Veracruz.” Suena simple y es el renglón que hace que alguien sepa, en un segundo, si esto le sirve.
La descripción — lo que la gente pregunta antes de escribirte. En un pastel por encargo eso es: con cuánta anticipación, si entregas a domicilio y más o menos desde cuánto. “Pasteles y mesa de postres por encargo. Pedidos con 3 días de anticipación. Entrega en Veracruz y Boca del Río. Desde $650.” Un número real ahorra veinte mensajes.
La imagen — una foto horizontal, real, de tu producto o de tu local. No el logo. La tarjeta es ancha y bajita: una foto vertical se recorta por en medio y decapita el pastel. Que no tenga letras encima, porque a ese tamaño no se leen y nada más ensucian.
Si tienes que escoger una sola cosa que arreglar, es la foto. Es la que se ve desde el otro lado del cuarto.
Lo que esto no arregla
Una tarjeta bien hecha logra que le piquen. Nada más eso.
Si adentro no hay precios, ni horario, ni forma de contactarte, lo único que hiciste fue adelantar la decepción: ahora entran y luego se van, en vez de no entrar. La tarjeta es la portada; el trabajo sigue estando en la página.
Y no arregla lo que ya mandaste. Los links que compartiste el mes pasado siguen mostrando la tarjeta de entonces en las conversaciones donde se pegaron. No hay forma de ir a corregirlos. Lo que sí puedes es que de hoy en adelante todo lo que salga de tu celular salga bien.
Déjalo listo hoy
Si estás empezando, esto no se configura aparte: se describe. En Proyecta escribe algo como “una página para mi pastelería en Veracruz, con fotos de pasteles, precios desde, cuánta anticipación necesito para un pedido, zonas de entrega y botón de WhatsApp” y sale un sitio publicado, con su link — y con esos tres datos ya puestos, porque son parte de la página, no un extra.
Y si ya tienes página, hazte el favor de un minuto: mándate el link al chat contigo misma y quédate viendo la tarjeta sin picarle. Si no dice qué vendes ni de dónde eres, ya sabes cuáles son los tres renglones que te faltan.
Pruébalo en proyecta.dev.