Menú del día: cómo publicar el de hoy (y quitar el de ayer)
Publicar el menú del día significa mostrar la fecha de hoy bien visible, separar los guisados que cambian a diario de la carta fija que no cambia, y actualizarlo en menos de dos minutos antes de abrir.
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Son las 12:40. Alguien está en una oficina a tres cuadras de tu local, con hambre, y escribe en su celular “comida corrida cerca de mí”. Le sale tu página. La abre. Ve una lista: milanesa, tinga, chiles rellenos.
Y ahí se queda pensando una sola cosa: ¿esto es de hoy?
El menú del día es la lista de guisados, sopa y precio que cambia cada jornada — y en la mayoría de las páginas de fondas, esa lista no dice de qué día es. No hay forma de saberlo. No dice la fecha por ningún lado. Entonces cierra tu página y se va con los de enfrente, que suben una foto del pizarrón a Facebook cada mañana a las diez. Tú tenías el menú del día publicado. Nada más que a tu página nunca se le ocurrió decir cuándo.
¿Por qué mi menú del día necesita la fecha de hoy?
Porque sin fecha, una lista de guisados no es información: es una foto vieja que podría ser de cualquier martes de los últimos ocho meses. Con fecha, hasta un menú atrasado es honesto — la gente ve que es de ayer y te escribe para preguntar; sin fecha, no pregunta nada, nomás se va.
Chayo tiene una lonchería en la zona de oficinas de Irapuato. Vende comida corrida de lunes a viernes y los guisados cambian todos los días. Su menú del día estuvo publicado desde que salió la página, y aun así le seguían llegando los mismos mensajes: “¿qué hay hoy?”. El problema no era la lista — era que no traía fecha.
Poner “Hoy martes 12 de agosto” hasta arriba, en grande, es el arreglo más barato de todo este post y el que más rinde.
Lo que más le cambió el día a Chayo ni siquiera fueron los mensajes. Antes escribía el menú tres veces cada mañana: en el pizarrón, en Facebook y luego otra vez a mano cada que alguien preguntaba. Ahora lo escribe una vez, en su página, y manda el link.
¿Debo separar la carta fija del menú del día?
Sí — son dos cosas distintas y necesitan vivir en dos lugares distintos, porque si están revueltas, actualizar lo de hoy significa meterle mano a toda la página, y eso no lo vas a hacer diario.
- La carta fija — tortas, quesadillas, aguas frescas, los precios que llevan meses igual. Esto casi no se mueve.
- El menú de hoy — la sopa, los dos o tres guisados, el postre, el precio del corrido. Tres o cuatro renglones que se vencen a las seis de la tarde.
Cuando están separados, actualizar es tocar tres renglones. Esa diferencia es literalmente la que decide si el menú de hoy sigue vivo en diciembre.
(Cambiar un precio de la carta fija o marcar algo agotado es otra maniobra, y ya la contamos aparte.)
¿Puedo publicar un menú que cambia todos los días?
Sí — y es la excepción a una regla que repetimos harto por aquí: no publiques ningún dato que no puedas actualizar el mismo día que cambia. Es la razón por la que a una zapatería le decimos que no publique tallas disponibles.
El menú del día parece la violación más obvia de esa regla — cambia todos los días. Y es justo al revés, por dos razones concretas:
- Cambia una vez, no cuarenta. Las tallas de una zapatería cambian con cada venta, a horas que nadie puede predecir. Tus guisados los decides una vez, temprano, y ya no se mueven.
- Es un momento que ya existe en tu día. Ya hay un instante en que sabes qué vas a dar: cuando lo apuntas en el pizarrón. No hay que inventar un hábito, hay que pegarse a uno que ya tienes.
Un dato que se actualiza una vez al día, a una hora que ya conoces, no es una carga. Cuarenta datos que cambian solos durante el día, ésos sí.
¿Cada cuándo debo actualizar el menú del día?
Una vez al día, amarrado a algo físico que ya haces — no “en la mañana” en general, sino en el momento exacto en que ya decides el menú.
“Lo actualizo en la mañana” no es un plan. “Lo actualizo cuando apunto el pizarrón, antes de abrir, desde el celular” sí lo es.
Chayo lo hace mientras se calienta el comal: abre su página en el teléfono, cambia tres renglones, listo. Le toma menos que contestar el primer “¿qué hay hoy?” del día — y ese mensaje ya casi no le llega.
Si depende de que te acuerdes “al rato”, se muere en la tercera semana. Todos los que lo mantienen vivo lo tienen amarrado a algo físico que ya hacían.
¿Qué pongo en la página si hoy cierro o no hay comida corrida?
Tu página necesita poder decir tres cosas, no una: que hoy sí hay menú del día, que hoy no hay (nada más carta), o que hoy cerraste.
Peor que un menú viejo es una página que no dice que hoy no hay. Chayo cierra los domingos. Durante meses su página se veía exactamente igual el domingo que el jueves, y la gente se daba la vuelta hasta el local para encontrar la cortina abajo. Eso no es un menú desactualizado, es un cliente enojado.
Las tres cosas que necesita poder decir:
- Éste es el menú de hoy.
- Hoy no hay comida corrida, nada más carta.
- Hoy cerramos (y volvemos el lunes).
Es un renglón, pero es el que te salva de que alguien haga el viaje en balde.
Descríbelo así
Si tu página todavía no existe o no tiene dónde poner el menú de hoy, esto es lo que le describes a Proyecta, tal cual:
Tengo una lonchería en la zona de oficinas de Irapuato. Quiero una página con dos partes: arriba el menú del día, con la fecha de hoy bien visible, la sopa, tres guisados, postre y el precio del corrido ($95). Abajo la carta fija: tortas, quesadillas y aguas frescas con sus precios. Que yo pueda cambiar el menú de hoy desde el celular en dos minutos, sin tocar lo demás. Que se vea el horario (lunes a viernes de 1 a 6, domingo cerrado), la dirección con mapa y un botón de WhatsApp al 462 123 4567 para pedidos para llevar.
Sale publicada, con su link. Ése es el que pegas en tu Facebook y en tu estado de WhatsApp.
Lo que esto no te arregla
Publicar bien lo de hoy no hace que te encuentre gente que no sabe que existes. Eso es otro trabajo, el de tu ficha en Google, y va aparte.
Le sirve a dos personas, pero son las que importan: la que ya te tiene en la cabeza y quiere saber si hoy vale la pena caminar, y la que está a una cuadra comparando entre tú y otros dos. A ésas les contestas antes de que pregunten.
Y no, no reemplaza el pizarrón de la entrada. Lo copia, para la gente que todavía no llega.
Ábrela ahorita y busca la fecha de hoy
Una cosa nada más, desde donde estás sentado: abre tu página en tu celular y busca la fecha de hoy.
No la busques como dueño, que ya sabe qué se está cocinando. Búscala como el de la oficina de las 12:40, que tiene hambre y veinte minutos. Si no la encuentras de volada, ahí está tu pendiente de mañana — de los que se arreglan una vez y sirven todos los días.
Y si de plano tu página no tiene dónde poner lo de hoy, descríbela como está aquí arriba y publícala en proyecta.dev.