Cuánto cobrar de envío cuando el reparto lo haces tú
Para saber cuánto cobrar de envío, suma lo que te cuesta una vuelta —gasolina, la hora de quien maneja y el desgaste— y divídelo entre los pedidos que caben en ella. Luego cóbralo por zona, no con un solo número.
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Efraín vende materiales de construcción en San Luis Potosí. Un martes le cayó un pedido bueno: veinte bultos de cemento y tres de mortero, $4,300. El cliente vive en una colonia del otro lado de la ciudad y preguntó lo de siempre, “¿me lo mandas?”, y Efraín contestó lo de siempre: “sí, yo te lo mando”.
La camioneta salió a las diez y volvió a las once y media. Gasolina, hora y media de su ayudante cargando y descargando, y la vuelta que no hizo a otro lado. Nada de eso aparece en ningún papel, porque nunca lo cobró.
Si andas buscando cuánto cobrar de envío, el problema casi nunca es la cifra. Es que la mayoría no tiene ninguna, y “yo te lo mando” acaba siendo una decisión de precio que Efraín tomó cuarenta y tantas veces el mes pasado sin darse cuenta de que la estaba tomando.
¿Qué es el costo de envío en un negocio local?
El costo de envío es lo que cobras por llevarle el pedido al cliente. En un negocio local no es una tarifa de paquetería: es el precio de una vuelta que sale de tu puerta, la hace alguien a quien le pagas, y regresa.
Esa diferencia importa porque cambia la cuenta. Mandar una caja por paquetería se cotiza por peso y medidas. Lo tuyo se cotiza por vuelta: la misma camioneta, el mismo ayudante y el mismo tiempo, lleven dos bultos o veinte.
¿Cuánto cobrar de envío si el reparto lo haces tú?
Saca lo que te cuesta una vuelta completa y divídelo entre los pedidos que de verdad caben en esa vuelta. Son tres números y ya los tienes.
Con los de Efraín: unos $70 de gasolina en el recorrido redondo, hora y media de su ayudante a $90 la hora son $135, y trae aparte un guardado para llantas y servicio, digamos $25 por salida. Son $230 la vuelta. Si en esa vuelta entrega un solo pedido, ése es el costo del pedido. Si acomoda tres entregas de la misma zona, baja a unos $77.
Ahí está la cifra que te faltaba. Cobrar $50 de envío en una vuelta de $230 no es cobrar barato: es pagarle $180 al cliente por dejarte entregarle.
¿Está mal cobrar el envío?
No, y a tus clientes tampoco les molesta tanto como crees: lo que molesta no es pagar el envío, es enterarse del envío hasta el final. Lo que sale caro es no decidirlo. El envío gratis funciona muy bien cuando es una decisión —porque te sube el ticket, porque te gana la venta, porque el pedido aguanta el costo— y sale carísimo cuando nomás pasó.
Fíjate quién paga cuando no cobras: lo pagas tú, pero no parejo. Lo paga más el cliente que vive cerca y compra seguido, porque su pedido subsidia la vuelta larga del que pidió tres bultos hasta la salida a la carretera. El que menos te conviene es justo al que más le estás regalando.
¿Conviene dar envío gratis a partir de cierto monto?
Sí, y es la forma más fácil de cobrarlo sin que se sienta un cobro. Pones un piso —“envío gratis desde $1,500”— y ese piso hace dos cosas al mismo tiempo: paga la vuelta y le da al cliente una razón para agregar el bulto que le faltaba.
El piso no se inventa: es el monto en el que tu ganancia ya cubre los $230 de la vuelta. Si tu margen anda en el 20%, un pedido de $1,150 apenas los empata, así que Efraín lo pone en $1,500 y la vuelta se paga sola. Ponerlo en $800 es dar envío gratis con tu dinero.
¿Y si unas colonias me quedan lejísimos?
Para eso se cobra por zona y no con un solo número. Un precio plano para toda la ciudad siempre está mal en los dos extremos: espanta al de aquí a la vuelta y te deja perdiendo en el que está a quince kilómetros.
En tu página esto se arma con los códigos postales. Agrupas los CP cercanos en una zona con su tarifa, los de más lejos en otra más cara, y los que de plano no alcanzas los dejas fuera: al cliente de esa zona le aparece “Fuera de cobertura” antes de que arme el pedido, en lugar de enterarse los dos por WhatsApp cuando ya lo pagó.
¿Cómo lo pones en tu página?
En la consola de tu sitio hay una sección de Opciones de envío y puedes tener varias prendidas al mismo tiempo. Son tres tipos:
- Recoger en tienda. Sin costo, para el que prefiere pasar por su material. Es la opción que hace que cobrar el envío no se sienta abusivo: siempre hay una gratis.
- Tarifa fija. Un solo precio para tu área, si tu ciudad es chica o repartes parejo.
- Por zona (código postal). Cada zona con sus CP y su tarifa. Se capturan por prefijo, así que con “78” cubres todo San Luis y con “78000, 78100” nada más el centro.
En cualquiera de los tres va aparte “Envío gratis desde”, que es tu piso. Si lo dejas vacío, nunca hay envío gratis, y está bien: es una decisión, no un olvido.
Cuando el cliente escribe su código postal, el carrito le muestra el costo de su zona en el renglón de Envío y lo suma al total. El cobro se calcula del lado del servidor, con tus tarifas, no con lo que traiga el navegador: lo que el cliente ve es lo que se le cobra.
¿Qué no va a hacer tu página por ti?
No mide distancias ni arma rutas. No sabe que la colonia del norte se hizo eterna por la obra en la avenida; las zonas las agrupas tú, a mano, porque tú eres quien conoce la ciudad.
Tampoco cotiza paquetería a otros estados —eso es otro negocio, con su peso y sus medidas— ni adivina tu piso de envío gratis.
Y hay un detalle práctico: el tipo de una opción no se cambia después de creada. Si armaste una tarifa fija y la quieres por zonas, creas la opción nueva y borras la anterior. Son dos minutos, pero mejor que te agarre avisado.
Lo más importante: si nunca configuras una opción de envío, tu reparto local arranca gratis. Ése es el estado en el que está tu negocio ahorita si nunca le pusiste precio, y es el que le costó $230 a Efraín un martes.
Mide una sola vuelta
No hagas cuentas de todo el mes. La próxima entrega que salga, apunta cuatro cosas: kilómetros al salir, kilómetros al volver, minutos que se llevó y cuántos pedidos iban en esa vuelta.
Con esos cuatro datos ya puedes sacar tu tarifa, y casi siempre sorprende. Cuando la tengas, descríbele tu negocio a Proyecta —“una tlapalería en San Luis con mi catálogo, recoger en tienda gratis, envío por zonas según el código postal y envío gratis desde $1,500”— y publícala en proyecta.dev con el cobro ya puesto.