Por qué tu página dejó de cobrar con tarjeta (y cómo reactivarla)

Si tu página dejó de cobrar con tarjeta a todos tus clientes, Stripe pausó tu cuenta y está esperando algo, casi siempre un dato tuyo. Se reactiva completando el formulario que aparece en tu panel.

Lorena hace velas de soya en San Miguel de Allende y las vende por su página a todo México. Un mes normal le entra un pedido casi todos los días. En septiembre su página dejó de cobrar con tarjeta, y ella tardó once días en enterarse.

Primero pensó que era la quincena. Luego, que las velas se venden en diciembre y no en septiembre. Al día once una clienta de Monterrey le escribió por WhatsApp: «Intenté pagar tres veces y me sale error». No era su tarjeta. La página no le estaba pasando la tarjeta a nadie.

Si te está pasando, casi nunca es algo roto. Es algo pendiente, y se resuelve desde tu panel.

¿Por qué tu página dejó de cobrar con tarjeta?

Si la tarjeta le falla a un cliente, es su tarjeta. Si le falla a todos, es tu cuenta: la cuenta que procesa tus pagos con tarjeta está pausada, y mientras siga así tu página no puede abrirle la pantalla de pago a nadie.

Quien mueve ese dinero es Stripe, y a una cuenta en ese estado la marca como restringida. Una cuenta restringida es una cuenta de cobros que sigue siendo tuya, con tus pedidos y tu historial, pero que no acepta pagos con tarjeta hasta que se resuelva lo que quedó pendiente. Casi siempre lo pendiente es un dato tuyo.

¿Por qué te pediría algo si ya estabas vendiendo? Porque la verificación no termina el día que te das de alta. Un procesador de pagos tiene que saber a quién le paga, y a veces pide un dato nuevo meses después. Esas solicitudes traen fecha límite, y si se vence sin respuesta, se pausan los cobros.

¿Qué ve tu cliente cuando intenta pagar?

Ve tu página como siempre. Escoge sus velas, llena sus datos, le da Pagar y, en lugar de la pantalla para poner su tarjeta, le sale un aviso de error.

Eso es todo lo que ve. La clienta de Monterrey escribió porque ya le había comprado antes y quería sus velas. La mayoría no escribe: cierra la pestaña y compra en otro lado. Por eso Lorena contó once días en cero y un solo mensaje.

Y tú no lo notas, porque nunca le compras a tu propia página. Desde tu lado se ve perfecta.

¿Dónde te avisa tu panel?

En dos lugares, uno antes de la pausa y otro después. No cuentes con que te llegue un correo: el aviso vive en tu panel, y lo tienes que abrir tú.

Antes: en Ajustes, arriba de los datos de tu cuenta, Stripe te muestra lo que tiene pendiente contigo, si hay algo. Ahí aparece el dato que te falta mientras todavía estás a tiempo.

Después: en Pedidos aparece un aviso en rojo que dice «Tu tienda todavía no puede cobrar», con un botón de Configurar pagos. Y si abres Pagos o Ajustes, en lugar de tus listas vas a ver «Stripe necesita más información» con el formulario abajo.

Ahí está la trampa. Lorena no abrió su panel en once días porque no había pedidos que ver. El problema mismo le quitó la única razón que tenía para abrir la pantalla donde estaba el aviso.

¿Cómo reactivas los cobros con tarjeta?

Completando lo que Stripe te pide en ese formulario, sin salir de tu panel. No hay otro sitio al que tengas que entrar ni otra contraseña que recordar.

Cuando termines, arriba del formulario está el botón Revisar ahora. Le pregunta a Stripe en ese momento cómo va tu cuenta y te contesta una de tres cosas:

  • «Listo: tu cuenta ya puede recibir pagos.» Tus listas regresan y tu página vuelve a cobrar.
  • «Stripe todavía necesita datos tuyos.» Algo quedó incompleto en el formulario; revísalo de arriba abajo.
  • «Stripe sigue revisando tu cuenta.» Ya hiciste tu parte y ahora le toca a Stripe. No hay nada que mandar otra vez.

Tampoco tienes que estarlo apretando. Tu página vuelve a consultar el estado de tu cuenta cada hora, sola, así que en cuanto Stripe te aprueba, los cobros regresan aunque no estés viendo. El botón sólo te ahorra la espera.

¿Puedes seguir vendiendo mientras tanto?

Sí, si tienes otra forma de cobrar encendida. La pausa sólo detiene la tarjeta. La transferencia o el efectivo con tus instrucciones, Mercado Pago y PayPal no pasan por tu cuenta de Stripe, así que siguen funcionando.

Lorena sólo tenía tarjeta. Con la transferencia encendida, esos once días habrían sido de vender un poco menos, no de vender cero.

Eso se prende en Métodos de pago, y conviene hacerlo hoy, cuando no lo necesitas. El día que tu cuenta se pausa no es buen día para ponerte a escribir instrucciones de pago.

La costumbre que te avisa antes que tus clientes

Saca cuántos días seguidos has llegado a estar sin un pedido en tu peor mes normal. Ése es tu número.

Si algún día lo rebasas, antes de culpar a la temporada, a la quincena o al clima, abre tu panel. Te toma un minuto, y es una forma de enterarte de una cuenta pausada que no depende de que un cliente tenga la paciencia de escribirte.

A Lorena su número le habría sonado al día cuatro, no al día once.

Descríbelo y los cobros ya vienen adentro

Si todavía no cobras desde tu propia página, el panel con estos avisos no se monta aparte: viene con ella. Se describe en una línea, como lo haría Lorena:

«Quiero una página para vender mis velas de soya hechas a mano en San Miguel de Allende, con catálogo por aroma y tamaño, envíos a todo México y pago con tarjeta o transferencia.»

Sale tu página publicada, con su link, y con el panel donde ves tus pedidos y tus cobros. Puedes probarlo en proyecta.dev.

Y si ya cobras con tarjeta, abre hoy Ajustes y lee lo que hay arriba. Si no hay nada, perfecto: ya sabes dónde buscar la próxima vez.